Leyendas cortas de diosas

Leyendas cortas de diosas

Artemisa aparece en los textos antiguos como la hermana de Apolo. Frecuentemente se dice que ella llevaba consigo un arco y varias flechas, pues entre las actividades de ocio que más le divertían se encontraba la caza de venados.

Entre las labores que debía cumplir, sobresalía el hecho de que protegía a las mujeres que estaban encinta, aunque también se le encomendaba cuidar a los infantes huérfanos o tejidos.

De igual manera, tenía que hacerse cargo de los animales que eran considerados como mamíferos.

Hay millones de leyendas cortas en las que se dice que Artemisa acostumbraba recorrer los bosques acompañada de hadas y perros domesticados. Su padre era Zeus, por lo tanto ella siempre ha sido vista como una de las integrantes del Olimpo.

En una crónica ancestral se señala que Hera le impuso un castigo a Leto (madre de Artemisa) por haber quedado preñada de Zeus. Su penitencia consistía en que bajo ninguna circunstancia podía dar a luz a su hija en tierra firme.

No obstante, Leto desobedeció este mandato y se trasladó a una isla en donde al paso de los meses se convirtió en madre. Ese tipo de relatos los podemos encontrar en las viejas historias cretenses.

Algunos escritores modernos han dicho que Zeus con el propósito de evitar que Hera descubriera la localización de Leto y pudiera vengarse, la convirtió en codorniz para así protegerla y dejar que diera a luz con cierta tranquilidad.

Lo cierto es que las codornices son una de las pocas aves que sufren terriblemente al poner huevos. Quizás por esto, dichos autores han hecho tal aseveración, al comparar este sufrimiento con el “dolor de parto”.

También existe una discusión acerca de cuál de los gemelos (Artemisa y Apolo) llegó este mundo en primer lugar. Sin embargo, más del 80% de los historiadores está de acuerdo con que fue la diosa del arco y flecha la que apareció antes.