Evolución de los textos y cuentos cortos

Evolución de los textos y cuentos cortos

El ser humano se distingue por ser la única especie que puede comunicarse con sus congéneres de forma oral. Esto ha permitido que a lo largo de la civilización muchas historias y relatos breves hayan sido transmitidos de generación en generación, sin la necesidad de que estas crónicas hayan tenido que ser escritas en papel.

Como sabemos, las leyendas y los mitos son narraciones que nos dejan una enseñanza, pues retratan algún suceso ocurrido en el pasado.

Las historias míticas utilizan a seres sobrenaturales (en su mayoría dioses) para reflejar lo que se quiere decir. Por su parte, las leyendas tienen un carácter mucho más terrenal, pues a menudo se usa la ubicación de lugares reales.

Algo similar pasó con los cuentos. Estos relatos comenzaron siendo una especie de fábulas en las que al final se intentaba dejar una lección implícita. A eso con el paso de los años se le conoció bajo el nombre de “Moraleja”.

Por supuesto, los primeros cuentos de los que se tiene registro, no fueron pensados para ser transmitidos a los niños, ya que se pensaba que los infantes aún no tenían el desarrollo mental necesario como para entender una trama compleja.

Es más, si analizamos el caso de la Cenicienta, veremos que el desenlace es muy distinto en el libro primigenio que lo que ha ocurrido en las últimas adaptaciones que se le han hecho a esta obra.

Por ejemplo, el final de las hermanastras es muy distinto que el que se de en la versión para niños. En el original, se narra cómo un par de cuervos van en busca de estas malas muchachas y sin más dilación les sacan sus globos oculares como un castigo por todas las maldades que le hicieron a la chica de las “zapatillas de cristal”.

Lógicamente al pasar los siglos las historias deben sufrir una evolución, pues es necesario que los textos y cuentos cortos se adapten a las sociedades actuales.